Rosemary
El siguiente es un texto real, por lo cual me someto a lo sucedido en aquellos 40 minutos, esta llena de la emoción y entusiasmo de aquellas tardes que prosiguieron a la tarde que la vi, por tal, atrapa todas las sensaciones que me produjo dicho encuentro. ni màs, ni menos.
Fueron 40 minutos, y hoy una vida de recuerdo, bello recuerdo... Hoy te escribo, desde mi "no verte" y mi "no tocarte" ... sabiendo tambien... que esto nunca lo leerás... porque por una fuerza que no podemos explicar, así lo quisimos... Era una extraña tarde, venía yo de ver a mi enamorada, y justo ese día decidimos ser Ex-enamorados. Quería estar solo... ir a mi casa... y pensar. Venía el "Coaster" que me llevaria a mi casa, llevaba yo mi mochila, y un libro de Coelho en la mano. Ya arriba busque un asiento libre, y solo había uno... al lado de ella... Y la vi, miraba por la ventana el gris cielo del Centro de Lima, tenia una chompa de colores vivos... si, lo recuerdo bien, tenia aplicaciones amarillas, rojas, en un fondo medio marron, típico estilo de las mantas andinas, su estilo muy peculiar, que resaltaba mas aún lo blanca de su piel...El brillo de su cabello llego hasta mis pupilas, como despertándome de aquel trance de contemplación. - ¡Tome asiento por favor! - dijo el cobrador. Ella volteó y me miró. Un aire frio llego desde mis pies hasta la puntas de mi dedos. como si se me hubiese bajado la presión... Quise disimular, tratando de buscar asientos libres, pero no había (felizmente). Camine al asiento...ella se volvió. Noté que tenia algo en la mano, estaba comiendo un pastelito, y lo comia con una gracia, que no pude evitar sonreir disimuladamente... se dió cuenta, no sé cómo pero se dio cuenta... sonrió más aún. De su cabello castaño claro cayó un rizo, que rápidamente ella acomodó. su mochila roja estaba entre sus piernas. yo puse la mia en mis pies... y para disimular abrí el libro de Coelho, "Brida". recién había iniciado la lectura de él. Yo simulaba que leía... pero ¿Cómo hacerlo? si solo podía pensar en la chica de al lado. Me preguntaba en mis adentros ¿Qué harian mis amigos en esta situación? y aunque yo sé que la mayoría de ellos se ufanaban de saber cómo empezar una conversación. Sabiendo yo que casi todo lo que dicen es fanfarronería. En otras circunstancias huebiese podido normalmente hablar a alguien, pero en ella habia algo que me intimidaba. Entonces noté que cogió su mochila, y vi salir una cara sonriente, si! ese rostro con barba blanca de ojos cansados y fisuras medio toscas. Nunca me había emocionado tanto al ver esa cara de niño viejo que tiene Coelho. Fue Increíble! Y me llovieron un sinfín de preguntas... ( ¿Que tanta casualidad que justamente tenga un libro del mismo autor del que estaba leyendo? ¿Y su manera siempre sonriente de saber que yo vi, lo que ella quisiese que viese? ¿Era una invitacion de ella a hablarle...?) Decidí que definitivamente debia iniciar una conversacion, tenía que hacerlo.
Quise no parecer apresurado, seguía finguiendo que estaba leyendo, mientras imaginaba qué decirle... ¿Tienes hora? No tonto! dile algo relacionado con el libro...! ¿Te gusta Coelho, no? No! el echo de que tenga un libro de él no quiere decir que precisamente le guste! Piensa! hummmmm ah si! ¿Me puedes decir el titulo de tu libro?... Si claro eso.. asi ella te dirá el nombre... y tu dirás: ah si... ya lo lei... interesante. .! y asi empezaremos a hablar de libros y demás... Mi corazon golpeaba mi pecho como queriendo abandonar mi cuerpo. nuevamente los dedos helados, nuevamente el aire frio... y...
- ¿Me puedes decir el título de tu libro?
Me miró, pero no sonreia, pareciera que asumio una postura que no era suya, bajo la mirada, miro su libro, y lo inclinó para que yo... para que yo lo leyese...! Miré el título con fingido interés, hice una afirmacion con mi cabeza, un gracias y volvi a mi "lectura". Dentro de mi gritaba, ¡Que Apática! Qué le costaba decir el titulo!, y porque dejo de sonreir! Entonces se produjo en mi un sentido de odio!, la odiaba! Pasaron como 5 minutos mientras que yo seguia pensando en lo apática de su manera de respuesta. Y me dije... Bah! no vale la pena! Fue entonces que escuche su voz...
-¿Cuanto tardas en leer un libro como el que tienes en la mano?
Entonces volteé... Eran muchas cosas! la impresión de que me hable, ¡Ella tambien quiere hablarme! y tambien responder... Su pregunta me hizo pensar! cosa que mi pregunta no le hizo pensar nada...! en ese momento la perdoné, el tonto era yo al preguntarle algo tan leve. Su pregunta implicaba una respuesta muy relativa.
- Bueno depende -le dije- Si tengo tiempo me demoro unas 6 horas, pero sino puede tomar dias, ah claro y tambien aparte de que si me llega a interesar... ha sucedido veces que he dejado de leer libro porque me abu...
Y note que ella me escuchaba atentamente, y me sorprendí porque hablaba yo con tanta naturalidad, ¡Gracias por preguntarme aquello! decia en mi. Mi mirada viajaba en su rostro...y busqué sus ojos marrones, tenia un brillo...como un toque divino y sus labio semiabiertos y yo mirándolos. subi la mirada a sus ojos y ... y me abrió los ojos y alzo la cabeza como exigiendome que termine de responderle. Termina tonto!
-me aburria... pero esto no sucede con Coelho...y...
-Yo no puedo hacer eso! -dijo-
-¿Por? -le respondí intrigado-.
-Mis ojos... -si, son lindos -me dije- mis ojos se cansan y me arden, necesito lentes nuevos...
- Ah bueno... yo tambien necesito lentes, pero no los uso, no sé por que...
-Deberías, tu medida subirá y después sera muy tarde.
-Hablas como la última oculista que visité.- dije mientras dibujaba una sonrisa.
-Bueno en realidad sí... voy a ser doctora, pero no oculista, quiero ser pedíatra.
-Ah! que bonito, te gustan mucho los niños...
-Me fascinan...
Mágicamente y sin darme cuenta hablaba como nunca antes había hablado con nadie... Era todo tan natural, mi sonrisa y la de ella se asomaban en diálogos inmaculados de mentiras caretas o falsedades... me dí cuenta de ello y quería decirselo pero, estaba de más, estaba seguro que ella lo sabía. Nunca estaba tan seguro de algo. Como si adivinara sus pensamientos, la contemblaba en cada palabra, apreciaba cada una de sus sonrisas, y hasta cuando volteaba y miraba la autopista por detrás de la luna de aquel bendito vehículo.
-Qué casualidad, no? el hecho de que me siento justamente aqui, y que ambos coincidamos con este libro, no sabes la felicidad que sentí al ver a Coelho salir de tu mochila roja yo... .- Le decía mientras la miraba sonreir...
-Si, qué casualidad, te ví tan atento con la lectura...
Sí como no, me dije, quise decirle que no podia leer teniéndola al costado mío. Pero temí parecer apresuardo.
-Es original tu libro, ¿no?
-No sé... haber míralo, en realidad es de mi prima.- Me dijo mientras me alcanzaba el libro.
-Uhmm no, no lo es, bueno no te sientas mal, el mio tambien es copia, si, aceptémoslo, somos unos piratas.-Reímos- Pero en mi caso es porque una señora le debe dinero a mi mama, esta señora vende libros y pues yo, yo le pido libros en parte de pago. En realidad me resulta más sencillo, claro que al principio sentía un sentimiento de culpa, sobre todo cuando leía a escritores peruanos pero... se me pasaban.- dije a modo de broma y reímos nuevamente- Pero, pucha ni modo, los originales deberian bajar de precio pues.
-Tienes razón.- me dijo y sentía que le gustaba que hable, sentí que le caí bien y hasta podia jurar que más que eso.
-Bueno hablando en serio no pirateo a escritores nacionales, trato de hacer un esfuerzo y comprar los originales, en el caso de Coelho, por ejemplo, el tiene un éxito arrollador, ha hecho una fortuna con sus libros asi es que, no le afecta tanto que unos jóvenes peruanos compren un libro pirata, como sí le afectaría a un joven escritor peruano, claro que no es una excusa pero, al menos saber eso me hace sentir mejor.
-¿Cuanto te costo tu libro?.-Me preguntó
-Bueno la verdad, 5 soles. y pucha te lodigo y no sé me siento mal, es que es tan excelente el libro que, sé que valen más que 5 soles...No sabes cuánto me ayudado, no sé en realidad.- Decia mientras bajaba la mirada.
-5 Soles? Donde?
-Ahí justo de donde me viste subir, al frente esta esa galeria.- Se inclinó y cogió su mochila, de ella sustyrajo un lapiz amarillo y anotó.
-¿Qué cuadra es?
-La quinta..- y la veía apuntando, y la ví sonreir, y la vi con las piernas recogidas apoyando su libro de Coelho a sus rodillas y anotando en la última página.
-ok! me daré una vuelta por estos días. Tú sabes la situación..- y me regaló otra sonrisa.
-Y ¿Cual fué el primer libro de Coelho que leiste?. Me preguntó.
-"La Quinta montaña", fué curioso porque ese libro lo compré hace 2 años en la ciudad del Cusco, pero por X motivos no lo leía, asi pasó el tiempo hasta que hace unas semanas cayó a mis manos y, fué increíble porque justamente estaba pasando por una situacion difícil problemas familiares, había terminado con mi enamorada y yo... Y ese libro aclaro tantas dudas, me dia muchas fuerzas para seguir y no renunciar. De saber que por mas problemas que tengamos hay un amanecer, un RECONSTRUIR...
-Exacto! esa clase de libro te ayudan bastante, y siempre llegan en el momento adecuado. El primero que leí de él fué "Once Minutos"
-No, lo he leido aun, pero sí lo tengo, lo leeré en casa, Y después de Coelho, tambien me gusto mucho Carlos Cuauhtemoc Sanchez, también con él sucedió que para cada tema, sea sentiomental, de familia, caía en mis manos su libros... Fué uno de sus libros que me hizo llorar... No sé por qué te digo esto, deberia avergonzarme no?
-No! por qué! al contrario, no todos tiene esa sensibilidad, gracias por decírmelo, y yo.. yo tambien lloré pero con Once Minutos...
-Lloraste? ah no! ni bien llegue me devoro el libro. Quisiera que leas uno que en particular me encanto "Juventud en Extasis" de Cuauhtemoc Sanchez.
-Déjame apuntarlo.,.- Y Ahi ella nuevamente... escribiendo con su enorme lápiz amarillo, y yo con la sensación de que todo parecía un sueño.
-Te gustan los poemas?.-pregunté intrigado.
-Me encantan, escribo poemas en mi diario, ¿Qué por qué tú tambien?
-Si...
Y en es Sí, ambos nos miramos... 2,3,4 segundos... y luego echamos a reir....
-Increíble...
-Y a quien le dedicas tus poemas?
-A mi enamorada, bueno, a mi ex enamorada, justamente acabamos hoy.
-Hoy?
-Si, y no sé ahora a quien dedicarle, es que cuando uno está enamorado es natural que esté inspirado.
-Pero van a volver, lo sé.
-No sé...
-¿En donde estudias? .- le dije en tono bajo
-En la Ceprevi.
-Ah mira! En la Villarreal tambien estudiaron mis hermanas.
-¿Cuantas tienes?
-Tres, y ya te imaginarás.
-Celosas, no?
-¡Exacto!
Y es que es asi, ella sabía como iba a terminar mi frase, lo sabía, sólo que ella lo decía y yo no.
Aún me hace vibrar esa emoción que cada palabra suya producía en mí. Aún cierro mis ojos y la veo a ella y a mi en esa burbuja que hicimos en aquel micro, ni la chillona voz del cobrador, ni las abruptas frenadas del conductor, ni nada.
......................................
Aquella tarde de otoño charlamos de todo, de una manera tan intensa que aùn me estremece el sòlo hecho de pensar que fue real. le conté de mi vida y mis sueños, lo que quiero de la vida, hablabamos con tanto entusiasmo que parecíamos unos niños, Si hasta le conté de un invento que hice en mi colegio.
-Con unos amigos hicimos un volcán, de esos típicos de feria escolar, eructaba y todo...
-Ah si? ..... por que te ríes?
-Es que dije Eructaba! El volcan eructaba!
Y estallamos en risa...
-Yo hice un experiemento con la maca, mermelada de maca, crema dental de maca... imaginate que con ello quedamos en quinto puesto a nivel de Lima. Hey! aún no me has dicho tu nombre.
-Ronal, y tu?
-Rosemary...
Fueron 40 minutos, y hoy una vida de recuerdo, bello recuerdo... Hoy te escribo, desde mi "no verte" y mi "no tocarte" ... sabiendo tambien... que esto nunca lo leerás... porque por una fuerza que no podemos explicar, así lo quisimos... Era una extraña tarde, venía yo de ver a mi enamorada, y justo ese día decidimos ser Ex-enamorados. Quería estar solo... ir a mi casa... y pensar. Venía el "Coaster" que me llevaria a mi casa, llevaba yo mi mochila, y un libro de Coelho en la mano. Ya arriba busque un asiento libre, y solo había uno... al lado de ella... Y la vi, miraba por la ventana el gris cielo del Centro de Lima, tenia una chompa de colores vivos... si, lo recuerdo bien, tenia aplicaciones amarillas, rojas, en un fondo medio marron, típico estilo de las mantas andinas, su estilo muy peculiar, que resaltaba mas aún lo blanca de su piel...El brillo de su cabello llego hasta mis pupilas, como despertándome de aquel trance de contemplación. - ¡Tome asiento por favor! - dijo el cobrador. Ella volteó y me miró. Un aire frio llego desde mis pies hasta la puntas de mi dedos. como si se me hubiese bajado la presión... Quise disimular, tratando de buscar asientos libres, pero no había (felizmente). Camine al asiento...ella se volvió. Noté que tenia algo en la mano, estaba comiendo un pastelito, y lo comia con una gracia, que no pude evitar sonreir disimuladamente... se dió cuenta, no sé cómo pero se dio cuenta... sonrió más aún. De su cabello castaño claro cayó un rizo, que rápidamente ella acomodó. su mochila roja estaba entre sus piernas. yo puse la mia en mis pies... y para disimular abrí el libro de Coelho, "Brida". recién había iniciado la lectura de él. Yo simulaba que leía... pero ¿Cómo hacerlo? si solo podía pensar en la chica de al lado. Me preguntaba en mis adentros ¿Qué harian mis amigos en esta situación? y aunque yo sé que la mayoría de ellos se ufanaban de saber cómo empezar una conversación. Sabiendo yo que casi todo lo que dicen es fanfarronería. En otras circunstancias huebiese podido normalmente hablar a alguien, pero en ella habia algo que me intimidaba. Entonces noté que cogió su mochila, y vi salir una cara sonriente, si! ese rostro con barba blanca de ojos cansados y fisuras medio toscas. Nunca me había emocionado tanto al ver esa cara de niño viejo que tiene Coelho. Fue Increíble! Y me llovieron un sinfín de preguntas... ( ¿Que tanta casualidad que justamente tenga un libro del mismo autor del que estaba leyendo? ¿Y su manera siempre sonriente de saber que yo vi, lo que ella quisiese que viese? ¿Era una invitacion de ella a hablarle...?) Decidí que definitivamente debia iniciar una conversacion, tenía que hacerlo.
Quise no parecer apresurado, seguía finguiendo que estaba leyendo, mientras imaginaba qué decirle... ¿Tienes hora? No tonto! dile algo relacionado con el libro...! ¿Te gusta Coelho, no? No! el echo de que tenga un libro de él no quiere decir que precisamente le guste! Piensa! hummmmm ah si! ¿Me puedes decir el titulo de tu libro?... Si claro eso.. asi ella te dirá el nombre... y tu dirás: ah si... ya lo lei... interesante. .! y asi empezaremos a hablar de libros y demás... Mi corazon golpeaba mi pecho como queriendo abandonar mi cuerpo. nuevamente los dedos helados, nuevamente el aire frio... y...
- ¿Me puedes decir el título de tu libro?
Me miró, pero no sonreia, pareciera que asumio una postura que no era suya, bajo la mirada, miro su libro, y lo inclinó para que yo... para que yo lo leyese...! Miré el título con fingido interés, hice una afirmacion con mi cabeza, un gracias y volvi a mi "lectura". Dentro de mi gritaba, ¡Que Apática! Qué le costaba decir el titulo!, y porque dejo de sonreir! Entonces se produjo en mi un sentido de odio!, la odiaba! Pasaron como 5 minutos mientras que yo seguia pensando en lo apática de su manera de respuesta. Y me dije... Bah! no vale la pena! Fue entonces que escuche su voz...
-¿Cuanto tardas en leer un libro como el que tienes en la mano?
Entonces volteé... Eran muchas cosas! la impresión de que me hable, ¡Ella tambien quiere hablarme! y tambien responder... Su pregunta me hizo pensar! cosa que mi pregunta no le hizo pensar nada...! en ese momento la perdoné, el tonto era yo al preguntarle algo tan leve. Su pregunta implicaba una respuesta muy relativa.
- Bueno depende -le dije- Si tengo tiempo me demoro unas 6 horas, pero sino puede tomar dias, ah claro y tambien aparte de que si me llega a interesar... ha sucedido veces que he dejado de leer libro porque me abu...
Y note que ella me escuchaba atentamente, y me sorprendí porque hablaba yo con tanta naturalidad, ¡Gracias por preguntarme aquello! decia en mi. Mi mirada viajaba en su rostro...y busqué sus ojos marrones, tenia un brillo...como un toque divino y sus labio semiabiertos y yo mirándolos. subi la mirada a sus ojos y ... y me abrió los ojos y alzo la cabeza como exigiendome que termine de responderle. Termina tonto!
-me aburria... pero esto no sucede con Coelho...y...
-Yo no puedo hacer eso! -dijo-
-¿Por? -le respondí intrigado-.
-Mis ojos... -si, son lindos -me dije- mis ojos se cansan y me arden, necesito lentes nuevos...
- Ah bueno... yo tambien necesito lentes, pero no los uso, no sé por que...
-Deberías, tu medida subirá y después sera muy tarde.
-Hablas como la última oculista que visité.- dije mientras dibujaba una sonrisa.
-Bueno en realidad sí... voy a ser doctora, pero no oculista, quiero ser pedíatra.
-Ah! que bonito, te gustan mucho los niños...
-Me fascinan...
Mágicamente y sin darme cuenta hablaba como nunca antes había hablado con nadie... Era todo tan natural, mi sonrisa y la de ella se asomaban en diálogos inmaculados de mentiras caretas o falsedades... me dí cuenta de ello y quería decirselo pero, estaba de más, estaba seguro que ella lo sabía. Nunca estaba tan seguro de algo. Como si adivinara sus pensamientos, la contemblaba en cada palabra, apreciaba cada una de sus sonrisas, y hasta cuando volteaba y miraba la autopista por detrás de la luna de aquel bendito vehículo.
-Qué casualidad, no? el hecho de que me siento justamente aqui, y que ambos coincidamos con este libro, no sabes la felicidad que sentí al ver a Coelho salir de tu mochila roja yo... .- Le decía mientras la miraba sonreir...
-Si, qué casualidad, te ví tan atento con la lectura...
Sí como no, me dije, quise decirle que no podia leer teniéndola al costado mío. Pero temí parecer apresuardo.
-Es original tu libro, ¿no?
-No sé... haber míralo, en realidad es de mi prima.- Me dijo mientras me alcanzaba el libro.
-Uhmm no, no lo es, bueno no te sientas mal, el mio tambien es copia, si, aceptémoslo, somos unos piratas.-Reímos- Pero en mi caso es porque una señora le debe dinero a mi mama, esta señora vende libros y pues yo, yo le pido libros en parte de pago. En realidad me resulta más sencillo, claro que al principio sentía un sentimiento de culpa, sobre todo cuando leía a escritores peruanos pero... se me pasaban.- dije a modo de broma y reímos nuevamente- Pero, pucha ni modo, los originales deberian bajar de precio pues.
-Tienes razón.- me dijo y sentía que le gustaba que hable, sentí que le caí bien y hasta podia jurar que más que eso.
-Bueno hablando en serio no pirateo a escritores nacionales, trato de hacer un esfuerzo y comprar los originales, en el caso de Coelho, por ejemplo, el tiene un éxito arrollador, ha hecho una fortuna con sus libros asi es que, no le afecta tanto que unos jóvenes peruanos compren un libro pirata, como sí le afectaría a un joven escritor peruano, claro que no es una excusa pero, al menos saber eso me hace sentir mejor.
-¿Cuanto te costo tu libro?.-Me preguntó
-Bueno la verdad, 5 soles. y pucha te lodigo y no sé me siento mal, es que es tan excelente el libro que, sé que valen más que 5 soles...No sabes cuánto me ayudado, no sé en realidad.- Decia mientras bajaba la mirada.
-5 Soles? Donde?
-Ahí justo de donde me viste subir, al frente esta esa galeria.- Se inclinó y cogió su mochila, de ella sustyrajo un lapiz amarillo y anotó.
-¿Qué cuadra es?
-La quinta..- y la veía apuntando, y la ví sonreir, y la vi con las piernas recogidas apoyando su libro de Coelho a sus rodillas y anotando en la última página.
-ok! me daré una vuelta por estos días. Tú sabes la situación..- y me regaló otra sonrisa.
-Y ¿Cual fué el primer libro de Coelho que leiste?. Me preguntó.
-"La Quinta montaña", fué curioso porque ese libro lo compré hace 2 años en la ciudad del Cusco, pero por X motivos no lo leía, asi pasó el tiempo hasta que hace unas semanas cayó a mis manos y, fué increíble porque justamente estaba pasando por una situacion difícil problemas familiares, había terminado con mi enamorada y yo... Y ese libro aclaro tantas dudas, me dia muchas fuerzas para seguir y no renunciar. De saber que por mas problemas que tengamos hay un amanecer, un RECONSTRUIR...
-Exacto! esa clase de libro te ayudan bastante, y siempre llegan en el momento adecuado. El primero que leí de él fué "Once Minutos"
-No, lo he leido aun, pero sí lo tengo, lo leeré en casa, Y después de Coelho, tambien me gusto mucho Carlos Cuauhtemoc Sanchez, también con él sucedió que para cada tema, sea sentiomental, de familia, caía en mis manos su libros... Fué uno de sus libros que me hizo llorar... No sé por qué te digo esto, deberia avergonzarme no?
-No! por qué! al contrario, no todos tiene esa sensibilidad, gracias por decírmelo, y yo.. yo tambien lloré pero con Once Minutos...
-Lloraste? ah no! ni bien llegue me devoro el libro. Quisiera que leas uno que en particular me encanto "Juventud en Extasis" de Cuauhtemoc Sanchez.
-Déjame apuntarlo.,.- Y Ahi ella nuevamente... escribiendo con su enorme lápiz amarillo, y yo con la sensación de que todo parecía un sueño.
-Te gustan los poemas?.-pregunté intrigado.
-Me encantan, escribo poemas en mi diario, ¿Qué por qué tú tambien?
-Si...
Y en es Sí, ambos nos miramos... 2,3,4 segundos... y luego echamos a reir....
-Increíble...
-Y a quien le dedicas tus poemas?
-A mi enamorada, bueno, a mi ex enamorada, justamente acabamos hoy.
-Hoy?
-Si, y no sé ahora a quien dedicarle, es que cuando uno está enamorado es natural que esté inspirado.
-Pero van a volver, lo sé.
-No sé...
-¿En donde estudias? .- le dije en tono bajo
-En la Ceprevi.
-Ah mira! En la Villarreal tambien estudiaron mis hermanas.
-¿Cuantas tienes?
-Tres, y ya te imaginarás.
-Celosas, no?
-¡Exacto!
Y es que es asi, ella sabía como iba a terminar mi frase, lo sabía, sólo que ella lo decía y yo no.
Aún me hace vibrar esa emoción que cada palabra suya producía en mí. Aún cierro mis ojos y la veo a ella y a mi en esa burbuja que hicimos en aquel micro, ni la chillona voz del cobrador, ni las abruptas frenadas del conductor, ni nada.
......................................
Aquella tarde de otoño charlamos de todo, de una manera tan intensa que aùn me estremece el sòlo hecho de pensar que fue real. le conté de mi vida y mis sueños, lo que quiero de la vida, hablabamos con tanto entusiasmo que parecíamos unos niños, Si hasta le conté de un invento que hice en mi colegio.
-Con unos amigos hicimos un volcán, de esos típicos de feria escolar, eructaba y todo...
-Ah si? ..... por que te ríes?
-Es que dije Eructaba! El volcan eructaba!
Y estallamos en risa...
-Yo hice un experiemento con la maca, mermelada de maca, crema dental de maca... imaginate que con ello quedamos en quinto puesto a nivel de Lima. Hey! aún no me has dicho tu nombre.
-Ronal, y tu?
-Rosemary...
-Ro... los dos empiezan con Ro, Bah! no me hagas caso.- y reímos otra vez.
Me dijo que practicaba Baloncesto en su colegio "Santa Rosa" Santa Rosa? ese Colegio queda a 2 cuadras del que fué el mío. Que estaba en la escolta, me hablo de la rigurosidad de las monjas, y muchas cosas más que aún permanecen en mi mente. Tambien le conté mis cosas, hoy vivo la total seguridad de que nunca nadie me escucho como ella. Pero había algo, algo que hacía mucho más especial esos preciosos 4o minutos. Dentro de mí sabía que esa era la última vez que la iba a ver. Lo sabía, y justamente por ello le hablaba así, la amaba en cada palabra, lo efímero de su magia. Dentro de mí queria que mi paradero nunca llegase. Pero el lindo recuerdo del que gozaré por siempre prevalece con lo fugaz de ese ángel.
Tengo la completa seguridad de que ella tambien sabía que no me iba a ver nunca más. y eso me llena de satisfacción.
Existe un libro de Coelho, justamente el libro que tenía en la mano aquella tarde. "Brida".
Al terminar de leerlo comprendí todo.
El tema fundamental del libro es : El otro Yo.
Dice el libro: En tu vida amarás a dos personas. Una, la madre de tus hijos, a la que amarás y pasarás el resto de tu vida con ella. Y otra, a la que solamente verás una vez. Con dicha persona experimentarás un amor único, completamente distinto al de la Madre de tus hijos. Se presentará una sola vez, y se amarán en un momento que recordarás por siempre.
Ella tambien leyó ese libro.
Siento la seguridad que ella fue Mi Otro Yo.
Ella lo sabía.
Y ahora yo lo sé.
Jamás la volví a ver. Y justamente por ello. es mi tesoro aquellos 40 minutos en esa tarde de otoño. Mis amigo me decían que la busque, que era un loco, que sabía donde estudiaba, que sabia en cole había estudiado. Pero yo siempre opté por saber esa verdad que Ella y Yo sabemos.
Eternamente agradecido a las señales y la simpleza de la vida. Hay magia en todo, cada momento, como en esos benditos 40 minutos.
Realmente había conocido a mi Otro Yo.
Me dijo que practicaba Baloncesto en su colegio "Santa Rosa" Santa Rosa? ese Colegio queda a 2 cuadras del que fué el mío. Que estaba en la escolta, me hablo de la rigurosidad de las monjas, y muchas cosas más que aún permanecen en mi mente. Tambien le conté mis cosas, hoy vivo la total seguridad de que nunca nadie me escucho como ella. Pero había algo, algo que hacía mucho más especial esos preciosos 4o minutos. Dentro de mí sabía que esa era la última vez que la iba a ver. Lo sabía, y justamente por ello le hablaba así, la amaba en cada palabra, lo efímero de su magia. Dentro de mí queria que mi paradero nunca llegase. Pero el lindo recuerdo del que gozaré por siempre prevalece con lo fugaz de ese ángel.
Tengo la completa seguridad de que ella tambien sabía que no me iba a ver nunca más. y eso me llena de satisfacción.
Existe un libro de Coelho, justamente el libro que tenía en la mano aquella tarde. "Brida".
Al terminar de leerlo comprendí todo.
El tema fundamental del libro es : El otro Yo.
Dice el libro: En tu vida amarás a dos personas. Una, la madre de tus hijos, a la que amarás y pasarás el resto de tu vida con ella. Y otra, a la que solamente verás una vez. Con dicha persona experimentarás un amor único, completamente distinto al de la Madre de tus hijos. Se presentará una sola vez, y se amarán en un momento que recordarás por siempre.
Ella tambien leyó ese libro.
Siento la seguridad que ella fue Mi Otro Yo.
Ella lo sabía.
Y ahora yo lo sé.
Jamás la volví a ver. Y justamente por ello. es mi tesoro aquellos 40 minutos en esa tarde de otoño. Mis amigo me decían que la busque, que era un loco, que sabía donde estudiaba, que sabia en cole había estudiado. Pero yo siempre opté por saber esa verdad que Ella y Yo sabemos.
Eternamente agradecido a las señales y la simpleza de la vida. Hay magia en todo, cada momento, como en esos benditos 40 minutos.
Realmente había conocido a mi Otro Yo.

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