Ayer te vi. En medio de esas luces y halos de neón. En medio de esa vorágine, ese monstruo que se mueve cual masa endemoniada y despreocupada, apabullante al que si no te unes, te devora con su desprecio, con el desdén típico de una persona non grata, te excluye y te delata.
-Mira ese huevon! A que viene para estar como cojudo viendo tras esa jarra, echado y balbuceando que sandeces.
Ayer te vi, En medio de luces y halos de neón. Porque vi tu mirada en esas miradas, porque te vi bailar como aquella vez desnuda ante mi. Porque soy un imbécil al recordarte aún, un triste y pobre melancólico y desquiciado tambien, como no.
-Hey! ya cánsate ¿no?
-Qué cánsate morena, chupo con mi plata y ti que te interesa.
-Vete a la mierda...
-A tu casa no voy.
-Estúpido, para eso me haces venir? Ni una sola vez me has sacado a bailar.
-Yo no te traje... a propósito, ¿Cómo te llamas?
Ayer te vi. Estabas tú y yo riéndonos como hartados de tanta incongruencia. Sentados desde este rincón viendo a este monstruo bailar todo sudoroso, enloquecido, bebiendo su miseria, a sorbos consumiendo su noche...
-Entonces Baby no bailas?
-Si lo hago, ¿Dejas de joder?
-Como quieras...
-Ok, ¿eres linda sabes? Y tienes rulos, y eres blanquísima. En cierto aspecto te pareces a...¿Cómo te llamas?
Y así me uní a ellos, recordando cuando bailábamos en tu dormitorio ¿Recuerdas? Cuando ponías esos lentos... antiguísimos, si hasta no paré de reírme con ese bolero sesentón. Es de mi Papá, y siempre que la oigo lo imagino abrazada a mi mami, bien románticos ellos, y entonces deseo estar así... Abrázame Walter.... Y Claro que la abracé, y claro que me quito las risas incipientes para envolverme de ella. Toda ella.
-Qué haces baboso?
-Bailando pues.
-En un merengue atorrante! No una balada.
-Bailo como quiero, bailo con mi plata y a ti que te interesa.
-Presumes mucho eh! No te da vergüenza que todos te vean así?
-No vivo de ellos. Abrácame si?
-Y hacer el ridículo?
-Si, hagamos el ridículo ya?
-Bueno...
-Eres muy linda! Y pecosa, qué perfume tan rico, me recuerda a.... a propósito, ¿Cómo te llamas?
Y esta vez no sólo te vi, si no que te abracé nuevamente, y no me importó nada. Y rodeo la cintura y te bese el cuello sediento de esa pasión y entrega que sólo tú me pudiste dar.
-Hey! Me vas a dejar un chupete!
-Lo siento...
-Al menos déjame saber tu nombre para no sentirme tan fácil
-Walter.
-Ok, Walter... oh Walter! Mmmm eres muy travieso! Déjame decirte que estoy en la universidad y que ingrese a mi facultad entre las primeras veinte. Y que estoy becada y que Mmmm
-Ok señorita estudiosa, cuéntame todo lo que quieras que es joven la noche, y eres joven tú, y soy joven yo, y por tal mocedad dejemos que lo ignoto nos atrape, si?
-A chucha! ahora me resultaste medio poeta.
-Tienes el cuello muy espigado, si hasta pareces la chica del comercial de jabón, de esas que les enfocan el cuello y nunca el rostro y terminan perdidas en el completo anonimato, muy injusto, valgan verdades... a propósito.... ¿Cómo te llamas?
Continuará....
-Mira ese huevon! A que viene para estar como cojudo viendo tras esa jarra, echado y balbuceando que sandeces.
Ayer te vi, En medio de luces y halos de neón. Porque vi tu mirada en esas miradas, porque te vi bailar como aquella vez desnuda ante mi. Porque soy un imbécil al recordarte aún, un triste y pobre melancólico y desquiciado tambien, como no.
-Hey! ya cánsate ¿no?
-Qué cánsate morena, chupo con mi plata y ti que te interesa.
-Vete a la mierda...
-A tu casa no voy.
-Estúpido, para eso me haces venir? Ni una sola vez me has sacado a bailar.
-Yo no te traje... a propósito, ¿Cómo te llamas?
Ayer te vi. Estabas tú y yo riéndonos como hartados de tanta incongruencia. Sentados desde este rincón viendo a este monstruo bailar todo sudoroso, enloquecido, bebiendo su miseria, a sorbos consumiendo su noche...
-Entonces Baby no bailas?
-Si lo hago, ¿Dejas de joder?
-Como quieras...
-Ok, ¿eres linda sabes? Y tienes rulos, y eres blanquísima. En cierto aspecto te pareces a...¿Cómo te llamas?
Y así me uní a ellos, recordando cuando bailábamos en tu dormitorio ¿Recuerdas? Cuando ponías esos lentos... antiguísimos, si hasta no paré de reírme con ese bolero sesentón. Es de mi Papá, y siempre que la oigo lo imagino abrazada a mi mami, bien románticos ellos, y entonces deseo estar así... Abrázame Walter.... Y Claro que la abracé, y claro que me quito las risas incipientes para envolverme de ella. Toda ella.
-Qué haces baboso?
-Bailando pues.
-En un merengue atorrante! No una balada.
-Bailo como quiero, bailo con mi plata y a ti que te interesa.
-Presumes mucho eh! No te da vergüenza que todos te vean así?
-No vivo de ellos. Abrácame si?
-Y hacer el ridículo?
-Si, hagamos el ridículo ya?
-Bueno...
-Eres muy linda! Y pecosa, qué perfume tan rico, me recuerda a.... a propósito, ¿Cómo te llamas?
Y esta vez no sólo te vi, si no que te abracé nuevamente, y no me importó nada. Y rodeo la cintura y te bese el cuello sediento de esa pasión y entrega que sólo tú me pudiste dar.
-Hey! Me vas a dejar un chupete!
-Lo siento...
-Al menos déjame saber tu nombre para no sentirme tan fácil
-Walter.
-Ok, Walter... oh Walter! Mmmm eres muy travieso! Déjame decirte que estoy en la universidad y que ingrese a mi facultad entre las primeras veinte. Y que estoy becada y que Mmmm
-Ok señorita estudiosa, cuéntame todo lo que quieras que es joven la noche, y eres joven tú, y soy joven yo, y por tal mocedad dejemos que lo ignoto nos atrape, si?
-A chucha! ahora me resultaste medio poeta.
-Tienes el cuello muy espigado, si hasta pareces la chica del comercial de jabón, de esas que les enfocan el cuello y nunca el rostro y terminan perdidas en el completo anonimato, muy injusto, valgan verdades... a propósito.... ¿Cómo te llamas?
Continuará....
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