Oh mi Dios, Bendice este martes...
Mi corazón exalta de alegría, puedo oír esa dulce melodía
que en sueños me regalaste.
Porque te vi...!
Un dulce ventarrón despeinó mis cabellos,
y yo sonrío y digo, ¡Un Martes!
¡Llegó un Martes!
Y me río porque crees que recién te he visto,
¡No sabes que ya te he visto en mis sueños!
Y me encanta saber
que quieres saber de mí
Preciosa criatura,
¡Te he besado tanto!
Que cansado me desvanecía en tus brazos...
Creí haber gastado tu cuello,
Lóbulos, comisuras y pliegues...
¡Y me vi gastado yo!
Pero qué importa,
ya llegaste, un Martes, quién pensaría un Martes...
Te veo ahora con zapatos de cristal,
Bajando de aquella colina a la que pronto subiremos...
Baja despacio mi amor, no te vayas a caer...!
No quieres escucharme,
te deshaces de tacos,
sueltas tus cabellos...
y tu vestido celeste baila con el aire de
Kentucky, Kentucky, Kentucky.
Y llega el abrazo,
suspendidos tu y yo,
Y me encanta saber que quieres saber de mi,
Oh princesa!
Pequeña ingenua,
tus ojos tristes jamás me han de llorar,
No ahora pues, que un Martes conspiró
todo para los dos, todo a nuestro favor,
si..! créelo, y cree,
que si dejas de hacerlo, el Lunes vendrá...
Y aún hay Miercoles, Jueves y Viernes... Y sábados y Domingos...
-Mi amor...! ¿Por qué lloras?
-De Felicidad, Sinde, ¿Acaso no puedo?
Llora princesa,
Que la mañana aguarda de lo tierno
Que la mañana aguarda de tu beso en mi frente al despertar
Que la mañana no es más mañana si no estás.
Que la mañana con el sol por la ventana,
esperando a que abras las cortinas,
y esa mañana nos invada,
con ese aire frío de Kentucky, Kentucky, Kentucky...
que en sueños me regalaste.
Porque te vi...!
Un dulce ventarrón despeinó mis cabellos,
y yo sonrío y digo, ¡Un Martes!
¡Llegó un Martes!
Y me río porque crees que recién te he visto,
¡No sabes que ya te he visto en mis sueños!
Y me encanta saber
que quieres saber de mí
Preciosa criatura,
¡Te he besado tanto!
Que cansado me desvanecía en tus brazos...
Creí haber gastado tu cuello,
Lóbulos, comisuras y pliegues...
¡Y me vi gastado yo!
Pero qué importa,
ya llegaste, un Martes, quién pensaría un Martes...
Te veo ahora con zapatos de cristal,
Bajando de aquella colina a la que pronto subiremos...
Baja despacio mi amor, no te vayas a caer...!
No quieres escucharme,
te deshaces de tacos,
sueltas tus cabellos...
y tu vestido celeste baila con el aire de
Kentucky, Kentucky, Kentucky.
Y llega el abrazo,
suspendidos tu y yo,
Y me encanta saber que quieres saber de mi,
Oh princesa!
Pequeña ingenua,
tus ojos tristes jamás me han de llorar,
No ahora pues, que un Martes conspiró
todo para los dos, todo a nuestro favor,
si..! créelo, y cree,
que si dejas de hacerlo, el Lunes vendrá...
Y aún hay Miercoles, Jueves y Viernes... Y sábados y Domingos...
-Mi amor...! ¿Por qué lloras?
-De Felicidad, Sinde, ¿Acaso no puedo?
Llora princesa,
Que la mañana aguarda de lo tierno
Que la mañana aguarda de tu beso en mi frente al despertar
Que la mañana no es más mañana si no estás.
Que la mañana con el sol por la ventana,
esperando a que abras las cortinas,
y esa mañana nos invada,
con ese aire frío de Kentucky, Kentucky, Kentucky...
Oh mi Dios, Bendice este martes...
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