He llorado tus miedos y maldecido los míos


Allá he visto caer las madreselvas por encima
De una pared abandonada
Y entonces pienso en ti
En todo lo que pintaste en ella
La impregnada magia de tu azul melancolía
El halo ilusión de tu lúgubre danzar
Corazones negros humanamente resaltados
En un muro ya sin columnas

¿Ves, amor mío esas hojas que asoman tímidas?
Eso es lo que has visto de mí
Eso es lo que tras mis barrotes ansío

Una luz
Tu luz

Un sol
Tu sol

Un amor
Tu amor


Las tardes cayeron
Y con ellas la lluvia
Y con ella la pintura
Que yace en el suelo
Formando tu nombre

Mira, miren,
Observen, observa
Contempla esas hojas destinadas a caer
Condenadas al polvo de un viento travieso
La caída perfecta que el tiempo barre
Olvida
Desecha
Desencanta
Expulsa

De una voz escuché
Una noche mientras observaba mis cabellos caer
La promesa que sellaba unos anillos

Una voz escucho ahora
Un adiós
Un Cuídate
Un Todo Cambió

‘Special Needs’ llega
Y sella la ‘mediavuelta’
A contraluz
De mi claroscuro
De unas lágrimas que no he de ver
Ni de las mías
Ya no he de derramar.

Comentarios

Hay una planta que me dijeron se llamaba Madre Selva (o creo que se escribe todo junto). Es la que colgaba de la ventana de una amiga frente a mi casa, por la que ella bajaba desde el segundo piso, a escaparse al parque con su enamorado. Yo tenía poco menos de 11 años cuando ella andaba por los 15. Actualmente, su cuarto y esa Madreselva siguen ahí, pero ella no, pues huyó con ese novio de la infancia a casarse y vivir en un pais extranjero, lejos de esa ventana, de esa planta y de mi ventana, frente a la de ella y testiga de sus huídas. Este poema tuyo me trajo de vuelta a mi amiga mayor. ¿Dónde estará? ¿Estará tan lejos realmente?
Lusaim dijo…
Desquiciado y delicioso
saludos! desde nuevo chimbote

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