Bumerán.....
Dejo tocando a Mar de Copas en mi habitación.
Después de tanto me hallo como al principio, nuevamente el bumerán reposa a mis pies, cansado, desteñido.
Alguna vez lo lancé tan fuerte que se quedó atrapado en el techo abandonado de la casa de una vecina mía. Ese bumerán era rosado y tenía las puntas celestes. Nunca más lo volví a ver.
O al menos eso creí.
Aquella vez la lanzaba con la fuerza de un niño de 8 años mientras mis amigos se peleaban por encontrarlo, siguiendo el trazo que pintaba en el cielo, y yo me reía al verlos, porque sabía que regresaría y sería yo el primero lo levante de la arena y lo coja de su brazo de plástico.
Y de plástico quiero que sea el bumerán que permanece a mis pies, pero no lo es, su presencia no es física, no la puedo ver, ni puedo deshacerme de ella.
Muchas veces la he lanzado tan fuerte, que la creí perdida en las nubes que guardaban secretos y miedos añejos… pero con la misma fuerza con la que la lanzaba, venía otra vez, mas furiosa, como reclamándome en por qué quiero no verla.
Por qué?
Por qué Ronal, si es la vida misma, asi, de real.
Por qué aceleras el paso y me das la espalda?
…
Mañana amanecerá lentamente, y con ella se tejerán tapices de cabellos del olvido, otra vez, como al principio. Lo sé. Y por eso me permito llorar. Ahora, aquí, frente a esta pantalla mientras cierran estas cabinas. Suenan las rejas, el señor de cabello canoso me mira desde ese rincón, quiere que me vaya ya y así termine su jornada de trabajo, es casi media noche y se va este inevitable martes, y yo, caminaré una vez más por esas calles arenosas, con mi bumerán en mano… No, ya no tengo 8 años, ya no puedo lanzarlo y llorar al costado de mi cama, abrazando mis rodillas y soñando con trompos multicolores que zumban a mis pasos y cometas barril que mi hermano y yo hacíamos.
Y te imaginaba a ti.
Ir al encuentro tuyo.
Que venzamos esta melancolía.
Pero es un bumerán
Con el que hoy
Nos marchamos
Otra vez
Como al principio…
Después de tanto me hallo como al principio, nuevamente el bumerán reposa a mis pies, cansado, desteñido.
Alguna vez lo lancé tan fuerte que se quedó atrapado en el techo abandonado de la casa de una vecina mía. Ese bumerán era rosado y tenía las puntas celestes. Nunca más lo volví a ver.
O al menos eso creí.
Aquella vez la lanzaba con la fuerza de un niño de 8 años mientras mis amigos se peleaban por encontrarlo, siguiendo el trazo que pintaba en el cielo, y yo me reía al verlos, porque sabía que regresaría y sería yo el primero lo levante de la arena y lo coja de su brazo de plástico.
Y de plástico quiero que sea el bumerán que permanece a mis pies, pero no lo es, su presencia no es física, no la puedo ver, ni puedo deshacerme de ella.
Muchas veces la he lanzado tan fuerte, que la creí perdida en las nubes que guardaban secretos y miedos añejos… pero con la misma fuerza con la que la lanzaba, venía otra vez, mas furiosa, como reclamándome en por qué quiero no verla.
Por qué?
Por qué Ronal, si es la vida misma, asi, de real.
Por qué aceleras el paso y me das la espalda?
…
Mañana amanecerá lentamente, y con ella se tejerán tapices de cabellos del olvido, otra vez, como al principio. Lo sé. Y por eso me permito llorar. Ahora, aquí, frente a esta pantalla mientras cierran estas cabinas. Suenan las rejas, el señor de cabello canoso me mira desde ese rincón, quiere que me vaya ya y así termine su jornada de trabajo, es casi media noche y se va este inevitable martes, y yo, caminaré una vez más por esas calles arenosas, con mi bumerán en mano… No, ya no tengo 8 años, ya no puedo lanzarlo y llorar al costado de mi cama, abrazando mis rodillas y soñando con trompos multicolores que zumban a mis pasos y cometas barril que mi hermano y yo hacíamos.
Y te imaginaba a ti.
Ir al encuentro tuyo.
Que venzamos esta melancolía.
Pero es un bumerán
Con el que hoy
Nos marchamos
Otra vez
Como al principio…
Comentarios
Cuidece maestro!!!
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