Ciegas cosas pegajosas

Las orugas sellan
Viejas hojas de olvido
Savia ausente


Sumiso es el canto que te clama
Y fugaz la voz que muere
En trineos condenados


Bocas desgarran
Saborean el lento proceso
De hoyos por donde escurren
El viaje inevitable de lágrimas

Patas laceran mi piel dormida
Ciega mirada que segrega
Con soplo indispuesto
Al norte débil que sus antenas Presienten



O quizá sea solo unas orugas con hambre
Banqueteándose los geranios de mi jardín

Comentarios

Anónimo dijo…
:( dioss...
orugas
se enredan
para madurar
dios soy una oruga..
mish!

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