Ayer
Estas palabras transipira de mis dedos, obedientes de una intencion de grito silencioso.
Alla afuera hay un inclemente sol que ya hizo sus estragos en mi piel. Y ayer en la noche ese frìo resecò mis labios, ya gastados de ese frìo còmplice de una Luna que parece no quedarse atràs ante la inclemencia del Sol, y es que se puede presenti el amor del uno por el otro.
Ayer leìa "Desde las estrellas" y me quedè dormido. No por la lectura, sino que alimento un sueño de presentir un amor asi de claro, asi de puro... Un novilunio perfecto. Una entrega, en espera de un Eclipse. Y un amor que quise sentir en un sueño. Por eso quise soñar. no dormir, soñar.
Ayer en la noche no salì a lugar alguno, la fiesta se produjo en mi habitaciòn. Era un orgasmo de deducciones, de autoestudio, pero por sobre todo un rito espiritual. Bajo las estrellas, envuelto en frìo, con una soledad buscada, con un amor que quiere desbordar de mi maniatado cuerpo, con tu prsencia ida, lejana. Con mi despreciado miedo, y con unas lagrimas incitadas por el flameo incansable de un recuerdo que aun permanece en mi memoria.
Soledad, ayer la conocì en otra etapa. Ayer me sorprendì verme allì, y me sorpendiò mucho mas haber estado en la misma situacion por muchos meses. años atràs.
Nunca dejare de conocerme. Y a ello apunto, pues un conocimiento absoluto no es màs que una utopìa. Mas que una quimera, la vida es una busqueda.
Ayer me encontrè. Y me desconocì, Y quise ser el mismo, pero no se puede mirar atràs mas que para ver tu pasado, ver tus errores y lo que dejaste pasar, para perdonarte, tal vez, pero para querer que regrese, ya no. El tiempo pasa. Los recuerdos se acumulan, ayer aprendì que la nostalgia es un arma peligrosa, pues se confunde entre una intenciòn de regresar, y la dulce nostalgia que aviva un dulce estado espiritual. A veces me confundo. Y otras (como ayer) no.
Ayer comprè el cariño de una Pastora Alemàn -cuyos dueños son los que compraron cierta parte del terreno de mis padres- con un poco de alimento. Luego se fuè. Creì que se habia marchado, pero cuando fuì a ver un momento las estrellas, ella seguìa afuera de mi habitaciòn. Ello me desconcerto un poco. me miraba de tal forma que captò mi atenciòn, y mi ternura. Me agachè y se acercò. Le sonreì y en sus ojos pude ver que me desnudo. Sentìa que ella sabìa como era en realidad, y tal vez pudo sentir algo en mi habitaciòn que hacia que me mirase asì. Le abrì la puerta y entrò. y se echò en el piso. Ayer me acompaño en una noche que recordarpe por mucho tiempo. Porque ayer aprendì muchas cosas. Ayer extrañe, reì, le, anhelè, soñè, despertè. jugue con mi alma, y ella jugò conmigo. Ayer descansè y me cansè. Y permanecì impàvido mientras esa noche me susurraba cosas que espero realizar. Todo ello. mientras esa perra me miraba, Lassie se llama, y hoy en ma la mañana se fuè saltando la alberca.
Ayer quise escuchar su voz, marquè, nada. Le cambiè un digito y la hallè. Era ella.
Alla afuera hay un inclemente sol que ya hizo sus estragos en mi piel. Y ayer en la noche ese frìo resecò mis labios, ya gastados de ese frìo còmplice de una Luna que parece no quedarse atràs ante la inclemencia del Sol, y es que se puede presenti el amor del uno por el otro.
Ayer leìa "Desde las estrellas" y me quedè dormido. No por la lectura, sino que alimento un sueño de presentir un amor asi de claro, asi de puro... Un novilunio perfecto. Una entrega, en espera de un Eclipse. Y un amor que quise sentir en un sueño. Por eso quise soñar. no dormir, soñar.
Ayer en la noche no salì a lugar alguno, la fiesta se produjo en mi habitaciòn. Era un orgasmo de deducciones, de autoestudio, pero por sobre todo un rito espiritual. Bajo las estrellas, envuelto en frìo, con una soledad buscada, con un amor que quiere desbordar de mi maniatado cuerpo, con tu prsencia ida, lejana. Con mi despreciado miedo, y con unas lagrimas incitadas por el flameo incansable de un recuerdo que aun permanece en mi memoria.
Soledad, ayer la conocì en otra etapa. Ayer me sorprendì verme allì, y me sorpendiò mucho mas haber estado en la misma situacion por muchos meses. años atràs.
Nunca dejare de conocerme. Y a ello apunto, pues un conocimiento absoluto no es màs que una utopìa. Mas que una quimera, la vida es una busqueda.
Ayer me encontrè. Y me desconocì, Y quise ser el mismo, pero no se puede mirar atràs mas que para ver tu pasado, ver tus errores y lo que dejaste pasar, para perdonarte, tal vez, pero para querer que regrese, ya no. El tiempo pasa. Los recuerdos se acumulan, ayer aprendì que la nostalgia es un arma peligrosa, pues se confunde entre una intenciòn de regresar, y la dulce nostalgia que aviva un dulce estado espiritual. A veces me confundo. Y otras (como ayer) no.
Ayer comprè el cariño de una Pastora Alemàn -cuyos dueños son los que compraron cierta parte del terreno de mis padres- con un poco de alimento. Luego se fuè. Creì que se habia marchado, pero cuando fuì a ver un momento las estrellas, ella seguìa afuera de mi habitaciòn. Ello me desconcerto un poco. me miraba de tal forma que captò mi atenciòn, y mi ternura. Me agachè y se acercò. Le sonreì y en sus ojos pude ver que me desnudo. Sentìa que ella sabìa como era en realidad, y tal vez pudo sentir algo en mi habitaciòn que hacia que me mirase asì. Le abrì la puerta y entrò. y se echò en el piso. Ayer me acompaño en una noche que recordarpe por mucho tiempo. Porque ayer aprendì muchas cosas. Ayer extrañe, reì, le, anhelè, soñè, despertè. jugue con mi alma, y ella jugò conmigo. Ayer descansè y me cansè. Y permanecì impàvido mientras esa noche me susurraba cosas que espero realizar. Todo ello. mientras esa perra me miraba, Lassie se llama, y hoy en ma la mañana se fuè saltando la alberca.
Ayer quise escuchar su voz, marquè, nada. Le cambiè un digito y la hallè. Era ella.
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