El sueño empieza por uno
Alma que encierras tu inocencia
Tiritas en noche constelada
Lloras en silencio esencia
Callas triste elevadas plegarias
Tiritas en noche constelada
Lloras en silencio esencia
Callas triste elevadas plegarias
Alma allá va tu voz
Entre campos ausento de flores
Lacerada de miedo primaveral
Y mi razón sólo ruega que otoñes
Que tus hojas lloren del cielo crepuscular
Que tus hojas ya no dibujen más su nombre
Alma, querida amiga mía
¿No te das cuenta del vaivén peligroso?
Mírate taciturna en tan radiante día
Blandea tu infiel corazón orgulloso
Alma quiero hacer las pases contigo
Y quiero que sientas que es mejor no pensarla
Ni en su aura quimérica esperanza
Ni en su disfrazada bella alba
Musa de mi eterna añoranza
Anhelo y amor real...
En férrea coraza encadenada.
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(Aquí no hay poesía, aquí hay reclamo)
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