Nacer...en tí

Reconocí su manera de caminar a cuadra y media de mí: La miopía no existe en estos casos. El brillo pausado de sus anteojos, la música cansadade sus pasos. Debo reconocer que algo está por nacer en mí cuando la siento llegar. Su silueta emergía de sus pies y se doblaba en las paredes con la escasa luz amarilla del alumbrado público: parecía adquirir vida. Fui a su encuentro, caminé al ritmos de sus pasos, derecha-derecha, izquierda-izquierda, su silueta se perdía en la oscuridad y nacía nuevamente con el faro siguiente, derecha-derecha, izquierda-izquierda… estaba a 20 metros, sentí su presencia en mis mejillas: lloviznaba! alzó la vista, creo que me vio, está a 7 pasos ¿me habrá visto ya? esta a sólo unos pasos, ahora sonríe, sonríe y me mira, alza los brazos, sonríe, sí, sonríe, sonríe y me abraza, y estoy vivo, vivo otra vez.

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