Ponle un título II
De pronto una mancha con espantosa regularidad capturaba las sombras, una negrura espesa, que a su paso tragaba todo movimiento. Vi el pantano del que hedía la muerte, cabezas de animales que no pude identificar. De pronto una imagen visualizada, un niño en una carnicería, telas orgánicas colgadas, moscas zumbando alrededor de trozos de carne cercenadas, cuerpos desollados, olor a sangre, una mosca asomaba del interior del hocico de una cabeza fría e inerte de un cerdo. Y así esa imagen, y así esa sensación tétrica y espantosa, puestos de venta, señoras que parecían disfrutar el poder de un machete en mano, como instrumento materializado del límite frágil de un cuerpo de vida condenada, comercializando a otros cuerpos amontonados. Al recordar ello contuve las ganas de vomitar.
Pero esta mancha de la que te escribía, amigo mío, tenía todas las propiedades de una red, como si desde un navío perteneciente a otra dimensión, de otro sueño quizá, haya descendido cuidadosamente, casi como acto sagrado, e inevitablemente a su paso recoja los miedos y criaturas internas que existen desde que existe el pecado, esos demonios amorfos que de vez en cuando toman posesión de nosotros. Por ello justamente que observaba extasiado esa escena, es más, he de confesar que celebraba a la muerte, desde ese lugar que existía en aquel momento, desde mis ojos, desde mi sueño. Me resulta tan interesante el crear lugares desde el imaginario, y, aunque fue un sueño, pudo la repugnancia y el disfrute asentarse en mí, sentir la viscosidad de un globo ocular pisado entre los dedos de mis pies descalzos, sentir la tierra mojada… ¡ah...! ¿Cómo puede algún lugar de nuestro cerebro engañarnos de esa manera? Siento la comunicación de algún rincón mío hacia otro universo de texturas nuevas, delgados caminos que también me llevan a través del tiempo, como en ese mercado, cuando acompañaba a mamá a comprar carne.
Es de tu libre juicio la relevancia de estas líneas, que de seguro han de causarte algún recuerdo, sabes que desde ese lugar en el que ahora te encuentras, puedes relacionar la mancha que lo come todo, con esa noche negra que ahora te acompaña; el olor a carne de tus vecinos… la tierra que se ha filtrado por los pliegues de tu cajón. El olor de tu propia carne descompuesta, unida ya al polvo… ah querido amigo, te escribo estas líneas con el sonido de la sal con el fuego… seco quejido de tu cuerpo, porque a él le escribo, al cuerpo, del que me serví, de ese aciago cuerpo instrumento de tu perversidad que viaja, como tu alma. Escápate de esa mancha ¿si? Quizá se trate del infierno.
Pero esta mancha de la que te escribía, amigo mío, tenía todas las propiedades de una red, como si desde un navío perteneciente a otra dimensión, de otro sueño quizá, haya descendido cuidadosamente, casi como acto sagrado, e inevitablemente a su paso recoja los miedos y criaturas internas que existen desde que existe el pecado, esos demonios amorfos que de vez en cuando toman posesión de nosotros. Por ello justamente que observaba extasiado esa escena, es más, he de confesar que celebraba a la muerte, desde ese lugar que existía en aquel momento, desde mis ojos, desde mi sueño. Me resulta tan interesante el crear lugares desde el imaginario, y, aunque fue un sueño, pudo la repugnancia y el disfrute asentarse en mí, sentir la viscosidad de un globo ocular pisado entre los dedos de mis pies descalzos, sentir la tierra mojada… ¡ah...! ¿Cómo puede algún lugar de nuestro cerebro engañarnos de esa manera? Siento la comunicación de algún rincón mío hacia otro universo de texturas nuevas, delgados caminos que también me llevan a través del tiempo, como en ese mercado, cuando acompañaba a mamá a comprar carne.
Es de tu libre juicio la relevancia de estas líneas, que de seguro han de causarte algún recuerdo, sabes que desde ese lugar en el que ahora te encuentras, puedes relacionar la mancha que lo come todo, con esa noche negra que ahora te acompaña; el olor a carne de tus vecinos… la tierra que se ha filtrado por los pliegues de tu cajón. El olor de tu propia carne descompuesta, unida ya al polvo… ah querido amigo, te escribo estas líneas con el sonido de la sal con el fuego… seco quejido de tu cuerpo, porque a él le escribo, al cuerpo, del que me serví, de ese aciago cuerpo instrumento de tu perversidad que viaja, como tu alma. Escápate de esa mancha ¿si? Quizá se trate del infierno.

Comentarios
Aquí andamos de visita por tu sitio. Me detuve también un rato a leer M358887,(excelente diseño gráfico por cierto) pero te confieso que cuando llegué a los posts del mes de noviembre (creo que era noviembre) y vi la foto del niño destazado se me descompuso el estómago, pues justo en ese momento estaba comiendo un entremés, y ya no pude continuar con la lectura... ¿Esa foto es de un niño real? ¿Alguien de verdad lo cocinó para comerselo? Que tremendo asunto.
Por otra parte leí el primer post de este sitio "El Cortavenas" y describes una ambiente muy oscuro. Me da la sensación de entrar a través de tu descripción al mundo fantástico del aquel famoso juego que se llama Silent Hill de la plataforma Play Station del cual fuí jugador por un largo tiempo, así como de la saga de Resident Evil.
Bueno, voy a regresar a seguir leyendo, pues tienes muchísimo material y hay que ser pacientes para ir viendo todo con detenimiento.
Saludos desde México y que estés bien.
Saludos
El Enigma
Nox atra cava circumvolat umbra
Debo volar al trabajo, por la noche, vendré a leerte, pero puedo decirte a vualo de faisán... que tu blog es excelente.
¡SALUD!
me he dado cuenta de algo en tu blog!
mira el post del 29 de diciembre del 2004:
http://elcortavenas.blogspot.com/2004_12_01_elcortavenas_archive.html
Escribes igual que yo!!
jaja
¬¬ EXPLICA ESO!
[G!]
Hola Héctor.
Bienvenido! la foto de la que em hablas es una real, increíble ¿NO?pero ese blog no es mio, en realidad me invitaron a escribir allí.
He revisado tu blog y he apreciado y admirado la calidad de tus gráficos y dibujos, es un honor tenerte por aquí.
En cuanto a mi último post pues en cierto modo me causa gracia que te haya dado alguna sensación de ese juego de Play Station..
Saludos por allá =)
***
Enigma:
Pues esa perverso gusto por la sangre, inspira, ¿no?
***
Bienvenido MAldito Duende
***
Hola Gi, escribi en tu blog para explicarte el por qué figura ese post. Obviamente el hecho de que sea lo primero que colgaba en este blog, y mi ignorancia (de esos tiempos) de cómo siquiera postear y todo eso me llevo al Copy & Past. Pero es lógico pensar que no era la intencion el de "apropiarme" de dicho post, nuestros estilos son muy distintos.
Lapsus Brutazus el olvidarme de eliminar dicho escrito.
Saludos...
pensé exactamente eso que me dijiste
que estabas probando!!
Alguna vez hice lo mismo..
tal vez tengo por ahi copias que ya no recuerdo!
Y eso de que "escribimos igual"
fue solo sarcasmo.. ya que el post era mio!
[yo escribo igual que yo.. obvio]
no te preocupes.. no pensaba demandarte ni nada.. jaja
al contrario.. me halaga saber que alguna vez me leiste!
bueno.. veo que ahora estas en mi msn
ya hablaremos entonces!
saludos!
[G!]
que bien que has ido a comentarme,ya actualice y espero seguirte viendo por alla.
muchos saludos!