¿Por qué estoy sangrando?

(Fragmento)
Desperté con la sensación de miedo. Miré el techo y me entretuve a propósito unos segundos con sus grietas, dándole sentido a esa formas, hallarle figuras, rostros, manos... Mi temor se generó porque sencillamente no recordaba donde estaba. Cerré los ojos y me concentré en recordar cómo llegue a una cama que no es mía, una habitación llena de estantes con peluches, unas sábanas perfumadas, y una ventana semiabierta que dejaba entrar los –de seguro- primeros rayos del sol. Me impulsé rápidamente, y me arrepentí de ello al sentir un terrible dolor de cabeza, un grito ahogado, confusión, miedo. Y yo no recordaba nada.

Estaba en short, ubiqué mi pantalón en un mueble de cuero que a su vez estaba posicionado en una esquina al costado de un enorme televisor delgado.

¿Qué había pasado ayer?

Cogí mis pantalones, mientras descalzo sentía la textura de la alfombra gris plata, esa habitación tenía un estilo muy particular, pero eso sí, estaba seguro de que nunca había estado antes ahí. Revisé mis bolsillos, mi billetera estaba completa, mi celular advertía 5 llamadas perdidas de un numero desconocido. Quise saber la hora, parecía ser una mañana, y noté la ausencia de mi reloj al ver la marca que ésta me dejó en la muñeca. Reniego de mi celular al saber que su reloj se desactualiza cada vez que se descarga su batería, mientras buscaba un reloj de pared. No había reloj alguno. Ello me dio mucho más temor. Luego de vestirme con mi camisa que hallé debajo de la cama, con mis zapatos que encontré al costado de un mueble con un enorme espejo a cuerpo completo, y con unas medias que colgaban de una mesita al costado de un control remoto. Me dirigí intrigado hacia la puerta blanca, intenté abrirla pero estaba cerrada, ello me asustó mucho más, intenté calmarme, tome una bocanada de aire mientras cerré los ojos una vez más, sentí a mi cabeza palpitar, me dolía terriblemente. Hice un recuento del día anterior. Después de salir de trabajar salí con Cecilia al centro comercial para ver algunas ofertas, recuerdo que se probó algunos polos de colores chillones, y me reía de sus gustos extravagantes y desenfadados. Luego de esperar que pague sus ropas busqué una agenda nueva, escogí una azul, la compré y guardé en mi mochila. ¿Mi mochila? ¡Mi mochila! Allí guardé mi cámara de video, y en esta habitación ajena no había indicios de mi mochila. La cabeza me dolía cada vez más, intenté abrir otra vez la puerta, fracasé en mi intento. Me acerqué a la ventana, la abrí completamente, y daba a un pasillo muy iluminado, más allá se veía algunas plantas, parecía ser un jardín, oí a un perro ladrar, y unos pasos que resonaban cada vez más. Alguien se estaba acercando. Intenté imaginar que era Cecilia, que estaba en su habitación, que me asaltaron al salir del centro comercial, que me despojaron de mi mochila y que... entonces sentí mi oreja caliente, llevé mi mano a ella y sentí un líquido viscoso, estaba sangrando. Me acerqué al espejo enorme y noté un golpe en el lado derecho de mi cabeza, en eso sentí que esos pasos ya estaban detrás de la puerta, el sonido de unas llaves, los ladridos del perro, y la puerta se abrió violentamente.

No era Cecilia, inclusive era alguien que no había visto jamás en mi vida, en esos segundos que parecían una eternidad me sentí completamente inofensivo, ella me miró y no dijo nada. Yo también permanecí callado intentando ocultar mi miedo. No pasaba de los veinte años, se parecía mucho a una amiga que viajo al extranjero. Me sonrió, mientras llevó su mano a la cabeza del perro, acariciándolo.

-Saluda a tu nuevo dueño “Sargento”.

¿Yo dueño de “Sargento”? un labrador muy simpático que se mostraba tan contento que sentí envidia de él, y su memoria.

-Disculpa creo que esto te pertenece- me dijo ella mientras se inclinó y dejo caer un tirante rojo.

Era mi mochila

- Vamos, no te asustes Sanev, todos tenemos un día malo.

¿Sanev? ¿Cómo sabía mi nombre? ¿Quién era ella? y sobre todo... ¿Por qué estoy sangrando?

Comentarios

Anónimo dijo…
me gustó muxo leerte despues de tiempo y sobretodo deleitarme como siempre con lo q scribes
un bsito
Maret

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