Señuelo
Lavo el vaso, el grifo y la presión golpean las paredes en su intención de borrar todo rastro.
Una hormiga en el fondo yace muerta, inamovible.
El azúcar es un señuelo en el que a menudo caemos, unos para disimular el ron, otros como alimento, pero al final estaremos secos, en una suerte de vaso, en el fondo del mismo... quedarán nuestros nombres en algunas generaciones, el apellido resistirá unas cuantas otras, mientras la presión del tiempo hará su trabajo, borrando rastros, en el lavabo de algún ebrio, que solo quiere lavar su vaso para otro trago de gaseosa y alcohol.

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