Cuando pienso en las cosas que dejé de hacer…

cuando me detengo en mi letargo. Envuelto. Mirando mis rodillas rasgadas.

Cuando vuelve tu recuerdo artero,

es entonces que permanezco quieto.

Aterrado con mi cuerpo segregado.

Es entonces que veo aves de rapiña devorarme vivo.

y mi boca es nido de fríos secretos…

Y ya para entonces te habrás marchado al amanecer.

Nadie me verá tan dulcemente trastornado

Nadie que haya creído en mariposas acuáticas

posar sobre algas negras y ondulantes

como tus ka-vellos

y tú cubierta....de.piel...


Nadie que pueda asegurar tan solo

que tras esos bosques de miedo , entre el heno y la hierba

una balada con el viento,

fue mas que un quimérico recuerdo

Es entonces que me detengo, ya perdido

No hay nada mas que tu palabra

No hay nada mas que tu obra

que me detenga

que me desnude

una vez mas

hasta cantar con las mejillas saladas

quejidos y extrañar...

un secreto menos.