Iba a pensar que no tenía mas qué decir. Llegue a creer que mi cerebro solo actúaba en una función de su propio letargo. Me convencí que las palabras que brotaran de mi boca sólo fueran pálido polvo, casi invisible,inexistente, inaudible, pálido... polvo!

Llegué a creer que me respondería, creí ser algo más que materia ambulante, que todavía puedo ser yo, que todavía puedo gritar que estoy aquí, que estoy vivo, que estoy viviendo...

y sin embargo otra vez escucho esa voz que me espanta

Q me hace escapar
Q hace que desvista y me entierre entre sabanas
para despertar ya sin nada