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ElCortaVenas
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Sueños...
-Y sin mediar palabras, ni gestos, viniste a mi, si, sin protocolos, sin bienvenidas de por medio, nada que pueda yo prever.
Sí, en las madrugadas sueño que corro, que corro a toda prisa sin voltear atrás, el camino dibuja formas que no sé distinguir, son multicolores, no hay miedo, no hay nada, solo correr, correr rápido con el frío golpeando el rostro y siempre, sin mirar atrás.
Y siento frío,
El camino es húmedo,
Las sombras crecen hasta desnudar mi pequeña figura
Corro, corro y caigo en el charco que traga mis manos, mis brazos
Veo la luna deformada que se cubren por mas sombras, estoy solo, grito, no, no hay nadie.
Sí, en las madrugadas sueño que corro, que corro a toda prisa sin voltear atrás, el camino dibuja formas que no sé distinguir, son multicolores, no hay miedo, no hay nada, solo correr, correr rápido con el frío golpeando el rostro y siempre, sin mirar atrás.
Y siento frío,
El camino es húmedo,
Las sombras crecen hasta desnudar mi pequeña figura
Corro, corro y caigo en el charco que traga mis manos, mis brazos
Veo la luna deformada que se cubren por mas sombras, estoy solo, grito, no, no hay nadie.
Despierto,
la madrugada y su silencio me sonríe,
he soñado el temor a las sombras pero, ¿Y la mía? No es acaso otra silueta nocturna que vaga por el inconciente acumulado de detalles, detalles míos, el agua que escapa de mi boca, la cabeza gacha de mi cepillo de dientes, las veces que até mis manos por no dejarme perturbar por escribir todo esto. Quise escribir a un Watanabe muerto, imagine la música de sus versos antes de empezar ese vuelo al sol, ese que derretía el hielo que él cuidaba, ese que hacia que amara y rápido.
Ayer soñé que Satanás era un hombre humilde y temeroso, que caminaba por unas calles imperiales mientras del cielo descendían demonios con alas rojas, él creyó que venían a matarlo, se resigno a su miedo y su destino, pero más allá de asesinarlo, los demonios se arrodillaron y alabaron dulcemente su nombre. Satanás supo que era Satanás y no supo qué hacer. El cielo era una amalgama de un oscuro maravilloso con destellos rojos venidos de sitios remotos, una batalla iba a librarse allí, en ese momento. Y Satanás no sabía que él era Satanás hasta que sintió el poder, hasta que su oscuridad se viera amenazada por una molestosa luz. Y Satanás supo quien era. Era yo.
Qué lleva a un ser humano a soñar con esas ideas tan disparatadas? Será que hay algo dentro de nosotros que quiera decirnos algo y use esas imágenes, esos códigos? En qué momento nuestra mente prepara esas escenas, esos colores, esas grietas y sonidos…
Qué raro.
Ayer soñé que Satanás era un hombre humilde y temeroso, que caminaba por unas calles imperiales mientras del cielo descendían demonios con alas rojas, él creyó que venían a matarlo, se resigno a su miedo y su destino, pero más allá de asesinarlo, los demonios se arrodillaron y alabaron dulcemente su nombre. Satanás supo que era Satanás y no supo qué hacer. El cielo era una amalgama de un oscuro maravilloso con destellos rojos venidos de sitios remotos, una batalla iba a librarse allí, en ese momento. Y Satanás no sabía que él era Satanás hasta que sintió el poder, hasta que su oscuridad se viera amenazada por una molestosa luz. Y Satanás supo quien era. Era yo.
Qué lleva a un ser humano a soñar con esas ideas tan disparatadas? Será que hay algo dentro de nosotros que quiera decirnos algo y use esas imágenes, esos códigos? En qué momento nuestra mente prepara esas escenas, esos colores, esas grietas y sonidos…
Qué raro.











